Sobre mí
Jean-Baptiste, nacido en 1974 en Bourges, Francia, es una figura conocida en los círculos artísticos y espirituales. Su nombre original, Yohanan, que significa «Don de Dios», lleva en sí una vibración auténtica que parece guiar su viaje a través de la vida. Inicialmente se dedicó a estudiar naturopatía, pero su camino cambió significativamente hacia las artes creativas, llevándolo a trabajar en las industrias del teatro y el cine.
Con el paso de los años, Jean-Baptiste se ha convertido en un ferviente defensor de los talentos emergentes, organizando festivales digitales y eventos artísticos, sirviendo de trampolín para muchos artistas prometedores. En 2008, adoptó el método del bio-alineamiento, una práctica que, según él, le salvó la vida. Durante casi siete años, se dedicó a esta práctica antes de embarcarse en un viaje de exploración y autodescubrimiento que duraría varios años.
El año 2012 marcó un punto de inflexión en su vida cuando enfrentó una experiencia cercana a la muerte que reavivó sus habilidades mediúmnicas. Esta experiencia lo alentó a seguir los mensajes profundos de su alma, abriéndolo a una variedad de intereses y exploraciones, incluida una profunda conexión con la tradición celta y el druidismo. Su viaje lo llevó a explorar varios lugares sagrados del mundo, profundizando su comprensión de la espiritualidad, la curación natural y la aromaterapia.
Fue en Glastonbury, Inglaterra, donde Jean-Baptiste decidió establecerse, un lugar conocido por sus energías místicas y su floreciente comunidad espiritual. Allí, en 2017, junto con su esposa, Anaïs Theyskens, inauguró un centro de retiro espiritual. Aunque el centro cerró sus puertas en 2019, Jean-Baptiste no ha dejado de servir como guía y mentor, ayudando a otros en sus viajes personales y espirituales.
En sintonía con su pasión por la curación natural y la aromaterapia, Jean-Baptiste creó Pravaha Soul Perfumes, una colección de elixires aromáticos diseñada para capturar la esencia de los diversos lugares sagrados y guías espirituales que encontró en sus viajes.
La filosofía de Jean-Baptiste puede ser capturada por la cita de Mark Twain que le gusta: «No sabían que era imposible, así que lo hicieron». Encarnando una profunda curiosidad y pasión por el desarrollo personal y espiritual, continúa inspirando a aquellos que cruzan su camino con su firme deseo de compartir su conocimiento y experiencia.
Con un espíritu siempre dispuesto a aventurarse más allá, alienta a todos a abrazar el viaje de la vida con alegría y asombro, siempre con su mantra personal: «¡Vamos… y disfrútalo!».