Cuando imaginé la creación de mi blog, me hice una pregunta esencial: ¿En qué idioma debería expresarme? Como Yohanan, cada decisión que tomo conscientemente proviene de mi propia historia, experiencias personales y sentimientos. Un viaje trilingüe – francés, inglés y español – resultó ser mucho más que una elección práctica: es el reflejo de mis experiencias.
Francés: Mis Raíces y Aspiraciones
Nacido en Francia, he disfrutado de las sutilezas de este idioma a través de sus diversos dialectos y expresiones, cada región tiene su propia melodía. Bruselas fue mi hogar durante siete años, una ciudad donde el francés se mezcla con otros idiomas, pero siempre mantiene su lugar central. Mi amor por Suiza no solo está relacionado con sus montañas y lagos majestuosos, sino también con esa versión tan particular del francés, teñida de acentos y términos exclusivos. ¿Y Quebec? Es un sueño de toda la vida, una aspiración, un proyecto. Estoy atraído por la idea de vivir en medio de esta cultura dinámica donde el francés se canta con una melodía diferente.
Viviendo en Inglaterra: Inmersión en el Mundo Angloparlante
Viviendo en Glastonbury durante varios años, el corazón espiritual de Inglaterra, la magia del inglés me rodea. Desde las leyendas locales hasta las calles de ciertas ciudades y pueblos que recuerdan a Harry Potter, este idioma me conecta con un universo rico. Pero su alcance va más allá: el inglés es también la lingua franca mundial, esencial en los negocios, la cultura pop y los intercambios internacionales.
Un Viaje por Sudamérica
Mi relación con el español se profundizó durante mis viajes por Sudamérica. Desde las místicas alturas de los Andes peruanos hasta los coloridos mercados de Bolivia, desde los vastos desiertos de Chile hasta los tangos ardientes de Argentina. Cada uno de estos países me ofreció perspectivas y encuentros inolvidables, enriqueciendo mi comprensión del idioma y la cultura hispanohablante.
Desafíos de los Idiomas
Contrario a lo que muchos podrían pensar, los idiomas nunca han sido una pasión natural para mí. Todo lo contrario, siempre han representado un desafío. Incluso el francés, mi lengua materna, era un enigma durante mi infancia. A menudo luché en clase de francés, aunque siempre fui un ávido lector. El aprendizaje del inglés y del español fue un camino lleno de obstáculos, pero también de descubrimientos y maravillas.
Los tesoros escondidos de cada idioma
Cada uno de estos idiomas alberga tesoros únicos que me han fascinado. El francés, con su matiz y poesía, siempre me ha recordado la «lengua de los pájaros», esa expresión esotérica que esconde significados más profundos. El inglés, con su simplicidad y directividad, se convirtió en la herramienta ideal para expresar mis ideas de manera concisa, sumergiéndome en una literatura rica y variada. El español, con su pasión y musicalidad, me ha permitido conectar emocionalmente con mis historias, aportando calidez y sinceridad a cada palabra.
Un tercio de la población mundial
Optar por el trilingüismo en francés, inglés y español es mucho más que una elección lingüística: es una estrategia poderosa para alcanzar a casi un tercio de la población mundial y expandirse a 53 países. Con el inglés, lengua de negocios y cultura, se puede llegar a más de mil millones de hablantes en naciones que van desde el Reino Unido hasta Australia. El español, con sus 580 millones de hablantes, es el idioma oficial de 21 países, principalmente en América Latina y España. El francés, hablado por alrededor de 275 millones de personas, es el idioma oficial de 29 países en varios continentes. Así, al combinar estos tres idiomas, se accede a una audiencia potencial de 2.3 mil millones de individuos en 53 países, garantizando una influencia y alcance internacionales sin igual.
La tecnología a nuestro servicio, pero el alma es insustituible
Hoy vivimos en una era donde las herramientas de traducción en línea son de una calidad excepcional, facilitando enormemente la tarea a blogueros como yo. Estas herramientas pueden proporcionar una base sólida, pero es esencial infundirles nuestra esencia. La traducción no solo debe ser fiel al texto, debe llevar consigo el alma de su autor. Con ese propósito, reedito cada traducción, asegurándome de que mi voz, mi identidad, estén presentes.
En conclusión
Mi elección de combinar el inglés, español y francés refleja mi trayectoria, con sus altibajos, éxitos y desafíos. Es una invitación a todos mis lectores a unirse a mí en esta aventura, a explorar las riquezas y complejidades de cada idioma, y a compartir sus propias historias y desafíos. Juntos, seguimos aprendiendo y creciendo.